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Insuficiencia cardíaca: síntomas, tratamiento y cuidados

En la insuficiencia cardíaca, el corazón no bombea toda la sangre que el cuerpo necesita. Con el tratamiento completo y buenos hábitos diarios, muchas personas viven más y mejor.

Corazón y circulación

La insuficiencia cardíaca congestiva es una enfermedad crónica en la que el corazón no puede bombear toda la sangre que el cuerpo necesita. No significa que el corazón haya dejado de funcionar, sino que el músculo del corazón está demasiado débil o demasiado rígido para dar abasto, y la sangre y el líquido se acumulan en los pulmones, las piernas y el abdomen. Millones de adultos en Estados Unidos viven con insuficiencia cardíaca, y es una de las causas más comunes de hospitalización en los adultos mayores.

Causas

La insuficiencia cardíaca suele ser el resultado de otras enfermedades que dañan o sobrecargan el músculo del corazón:

  • Enfermedad de las arterias coronarias: las arterias del corazón estrechas y los infartos anteriores son la causa principal (enfermedad de las arterias coronarias (en inglés)).
  • Presión alta de muchos años: bombear contra una presión alta durante años engruesa y endurece el músculo del corazón.
  • Problemas de las válvulas: las válvulas que no cierran bien o que están estrechas obligan al corazón a trabajar más.
  • Enfermedades del músculo del corazón (miocardiopatías): incluido el daño por infecciones virales o por exceso de alcohol.
  • Problemas del ritmo: un ritmo rápido constante, como la fibrilación auricular, puede debilitar el corazón con el tiempo.
  • Otros factores: la diabetes, la obesidad, la apnea del sueño y algunos medicamentos de quimioterapia también aumentan el riesgo. Encontrar y tratar estos factores es parte de un plan completo.

Síntomas

Los síntomas suelen aparecer poco a poco y es fácil atribuirlos a la edad o a la falta de condición física:

  • Falta de aire: con la actividad, al acostarse o al despertar de noche.
  • Hinchazón: en los pies, los tobillos, las piernas o el abdomen, por el líquido acumulado.
  • Aumento rápido de peso: varias libras en pocos días suelen ser líquido, no grasa.
  • Cansancio y debilidad: las tareas diarias cuestan más porque los músculos reciben menos sangre con oxígeno.
  • Tos o silbido persistentes: a veces con flema blanca o rosada, por el líquido en los pulmones.

Diagnóstico

Su médico escuchará el corazón y los pulmones, buscará hinchazón y pedirá pruebas: un análisis de sangre llamado BNP, que sube cuando el corazón está sobrecargado; un electrocardiograma; una radiografía de tórax; y un ecocardiograma. El ecocardiograma mide la fracción de eyección, el porcentaje de sangre que sale del corazón con cada latido. Así se distingue la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida (un corazón débil) de la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección conservada (un corazón rígido). Saber cuál es importa, porque orienta qué medicamentos ayudan más. Algunas de estas pruebas se hacen en nuestro consultorio.

Tratamiento

El tratamiento moderno puede aliviar los síntomas, evitar hospitalizaciones y ayudar a muchas personas a vivir más:

  • Diuréticos: como la furosemida, alivian la congestión ayudando a los riñones a eliminar el exceso de líquido.
  • Inhibidores de la ECA: como el lisinopril, relajan los vasos sanguíneos y reducen el trabajo del corazón.
  • Betabloqueadores: como el carvedilol y el metoprolol, hacen más lento el corazón y ayudan al músculo a recuperar fuerza.
  • Inhibidores de SGLT2: como la dapagliflozina y la empagliflozina, mejoran los resultados en las dos formas principales de insuficiencia cardíaca.
  • Antagonistas de la aldosterona: como la espironolactona, dan protección adicional en algunos pacientes.
  • Hábitos diarios: limitar la sal, pesarse cada mañana, mantenerse activo y evitar el exceso de alcohol son parte esencial del tratamiento; a muchos pacientes les ayuda un plan escrito que diga qué hacer cuando cambian el peso o los síntomas.

Su médico decide qué medicamentos y qué dosis son adecuados para usted.

Cuándo buscar atención de inmediato

Llame al 911 si tiene mucha falta de aire en reposo, dolor en el pecho o se desmaya. Llame a su médico pronto si sube más de dos o tres libras de un día para otro o cinco libras en una semana, o si la hinchazón empeora.

Vivir bien con insuficiencia cardíaca

Mucha gente escucha este diagnóstico como una sentencia, pero se entiende mejor como una enfermedad con un plan de tratamiento que funciona muy bien cuando se sigue completo.

Cuatro medicamentos, no uno, y en la dosis indicada

En la insuficiencia cardíaca con el corazón débil, cuatro grupos de medicamentos alargan la vida cada uno por su cuenta: un bloqueador del sistema renina-angiotensina (como el lisinopril o la combinación sacubitrilo-valsartán), un betabloqueador, un antagonista de la aldosterona y un inhibidor de SGLT2. La meta es tomar los cuatro, subiendo cada uno a la dosis estudiada en unos meses. Sentirse bien significa que el tratamiento funciona, no que se pueda dejar alguno. El betabloqueador, en particular, puede hacer que se sienta un poco peor durante unas semanas antes de mejorar.

El corazón rígido se trata de otra manera

La insuficiencia cardíaca con fracción de eyección conservada, en la que el corazón está rígido y no débil, es aproximadamente la mitad de los casos. Los inhibidores de SGLT2 ahora ayudan también en esta forma, y el resto del tratamiento se enfoca en las enfermedades que la causan: la presión alta, la fibrilación auricular, la obesidad y la apnea del sueño, que está presente en muchas personas con insuficiencia cardíaca y a menudo sin tratar.

La sal, los líquidos y la báscula

La mayoría de los programas aconsejan no pasar de unos 2,000 mg de sodio al día, y la mayor parte viene de la comida de restaurante y empacada, no del salero. Un plan escrito que diga qué hacer cuando sube el peso de la mañana, por lo general una dosis extra de diurético y una llamada al consultorio, evita muchas hospitalizaciones. Pídalo si no lo tiene.

Medicamentos y enfermedades que desequilibran

El ibuprofeno y el naproxeno hacen retener líquido y pueden deshacer en pocos días una semana de tratamiento con diurético. Los descongestionantes, algunos medicamentos para la diabetes y ciertos bloqueadores de calcio también empeoran la insuficiencia cardíaca, así que conviene revisar cada receta nueva y cada compra sin receta. Una infección del estómago con vómitos o diarrea puede convertir la dosis normal de diurético en deshidratación, y el calor constante de Florida hace lo mismo más despacio; si se marea al ponerse de pie, llame en lugar de esperar.

Actividad, vacunas y seguimiento

El ejercicio supervisado es seguro en la insuficiencia cardíaca estable y mejora los síntomas y la calidad de vida; Medicare cubre la rehabilitación cardíaca para muchas personas con fracción de eyección reducida. Las vacunas contra la gripe, el COVID-19 y el neumococo importan más de lo normal, porque las infecciones respiratorias son un desencadenante común de las descompensaciones.

Para más información en español, consulte MedlinePlus: Insuficiencia cardíaca y la guía del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI).

Si no toma los cuatro grupos de medicamentos, no tiene un plan escrito para su peso o estuvo hospitalizado en el último año, pida una cita con nuestro equipo de atención primaria. Le atendemos en español.

Preguntas frecuentes

Porque cada uno de los cuatro grupos principales alarga la vida por su cuenta y los beneficios se suman. El bloqueador del sistema renina-angiotensina, el betabloqueador, el antagonista de la aldosterona y el inhibidor de SGLT2 actúan de formas distintas, y los mejores resultados se logran tomando los cuatro en las dosis estudiadas, no eligiendo uno o dos.
El betabloqueador a menudo sí. Es de esperar algo de cansancio y un poco más de falta de aire en las primeras semanas mientras se sube la dosis, y la mejoría de la función del corazón tarda meses. Seguir con el tratamiento durante ese período, con ajustes de dosis si hace falta, es una de las cosas más importantes que puede hacer.
La mayoría de los programas aconsejan no pasar de unos 2,000 mg de sodio al día. La mayor parte del sodio viene de la comida de restaurante y empacada, no del salero, así que leer las etiquetas importa más que no añadir sal. Restringir la sal todavía más no ha demostrado ayudar y puede dificultar comer bien.
Sí, y se recomienda cuando la enfermedad está estable. El ejercicio supervisado mejora los síntomas y la calidad de vida, y Medicare cubre la rehabilitación cardíaca para muchas personas con fracción de eyección reducida. Evite el esfuerzo durante una descompensación, el calor extremo y seguir si tiene dolor en el pecho o mucha falta de aire.

Esta información es educativa y no reemplaza la consulta con su médico. Si tiene síntomas o preguntas sobre su salud, hable con un profesional de la salud. En una emergencia, llame al 911.