Todas las afecciones

Depresión (trastorno depresivo mayor): síntomas y tratamiento

La depresión es un trastorno del ánimo común y serio, no una tristeza pasajera. Es una de las enfermedades más tratables, sobre todo cuando el tratamiento se ajusta con seguimiento.

Salud mental

Si tiene pensamientos de hacerse daño o de no querer vivir, llame o envíe un mensaje de texto al 988, la Línea de Prevención del Suicidio y Crisis, disponible las 24 horas, con atención para personas que hablan español. En una emergencia, llame al 911.

El trastorno depresivo mayor, conocido como depresión mayor o depresión clínica, es un trastorno del ánimo serio y común que causa una tristeza persistente y la pérdida de interés en las cosas. Afecta cómo se siente, piensa y actúa, y puede causar problemas emocionales y físicos. Es más que una tristeza pasajera: es una condición que puede interferir mucho con el trabajo, el estudio, el sueño, la alimentación y el disfrute de las actividades.

Causas

La depresión no tiene una sola causa; suele resultar de una combinación de factores biológicos, psicológicos y del ambiente:

  • La química del cerebro: se cree que influyen desequilibrios en sustancias como la serotonina, la norepinefrina y la dopamina.
  • La estructura y el funcionamiento del cerebro: ciertas áreas relacionadas con el ánimo, el sueño y el apetito pueden funcionar de otra forma.
  • La herencia: la depresión es común en algunas familias.
  • Los cambios hormonales: en el embarazo, después del parto, en la menopausia o por problemas de tiroides (vea hipotiroidismo).
  • Rasgos de personalidad: como la baja autoestima, ser muy autocrítico o pesimista.
  • Traumas y situaciones de estrés: la pérdida de un ser querido, el estrés crónico, el abuso, los problemas de dinero o de pareja.
  • Otras enfermedades y medicamentos: las enfermedades crónicas como el cáncer, las del corazón o la diabetes, y algunos medicamentos.

Síntomas

Los síntomas deben durar al menos dos semanas y representar un cambio respecto a como era antes. Pueden incluir:

  • ánimo deprimido: sentirse triste, vacío, con ganas de llorar o sin esperanza la mayor parte del día, casi todos los días;
  • pérdida de interés o de placer en casi todas las actividades;
  • cambios importantes de peso o de apetito;
  • problemas para dormir o dormir demasiado;
  • inquietud, o movimientos y habla más lentos, que otros notan;
  • cansancio o falta de energía;
  • sentirse inútil o con una culpa excesiva;
  • dificultad para pensar, concentrarse o tomar decisiones;
  • pensamientos repetidos sobre la muerte o el suicidio.

Diagnóstico

No existe un solo análisis para la depresión. El diagnóstico lo hace un profesional de la salud, que puede ser su médico de atención primaria, con:

  • Una entrevista detallada sobre sus síntomas, cuánto duran, qué tan fuertes son y cómo afectan su vida, además de sus antecedentes personales y familiares.
  • Un examen físico y análisis para descartar otras causas, como problemas de tiroides, falta de vitaminas o anemia. Se hacen en nuestro laboratorio del consultorio.
  • Cuestionarios estandarizados, como el PHQ-9, para medir la gravedad.

Tratamiento

El tratamiento funciona para la mayoría de las personas y suele combinar terapia, medicamentos y cambios en el estilo de vida:

  • Psicoterapia: la terapia cognitivo-conductual ayuda a identificar y cambiar los pensamientos y conductas que alimentan la depresión; la terapia interpersonal se enfoca en las relaciones.
  • Antidepresivos: los ISRS, como la fluoxetina, la sertralina (en inglés) o el escitalopram (en inglés), suelen ser la primera opción; también hay IRSN (duloxetina, venlafaxina) y otros, como el bupropión o la mirtazapina.
  • Terapias de estimulación cerebral: para la depresión grave o que no responde, como la terapia electroconvulsiva o la estimulación magnética transcraneal.
  • Estilo de vida: hacer ejercicio con regularidad, comer bien, dormir con horarios constantes, manejar el estrés, evitar el alcohol y las drogas, y buscar el apoyo de familiares, amigos o grupos.

Su médico decide qué tratamiento y qué dosis son adecuados para usted.

Cómo lograr que el tratamiento funcione

La depresión es una de las enfermedades más tratables de la medicina, y también una de las que más a menudo se tratan de forma insuficiente, porque el primer intento muchas veces se queda corto y nadie lo ajusta. La diferencia suele estar en el seguimiento.

El primer antidepresivo es un punto de partida

Aproximadamente un tercio de las personas logra la remisión completa con el primer antidepresivo, y cerca de la mitad mejora en parte. Eso es lo esperado, no un fracaso. Los síntomas se miden con un cuestionario corto cada cuatro a seis semanas: una mejoría parcial a las cuatro semanas lleva a subir la dosis, y poca mejoría a las ocho, a cambiar o añadir un medicamento.

Los efectos secundarios que hacen abandonar, y qué hacer

Las náuseas y el dolor de cabeza de las primeras dos semanas suelen pasar. Los efectos sexuales y la sensación de "aplanamiento" emocional no, y son las razones más comunes para dejar el tratamiento; cambiar a otro tipo de medicamento los resuelve la mayoría de las veces. Dejar el antidepresivo de golpe, sobre todo la venlafaxina o la paroxetina, causa mareo, sensaciones de "corriente eléctrica" e irritabilidad que se confunden con una recaída; por eso cualquier cambio se hace poco a poco.

Cuánto tiempo seguir cuando ya se siente bien

El medicamento se continúa al menos de seis a doce meses después de la remisión en un primer episodio, y a menudo de forma indefinida después de tres o más episodios, porque dejarlo antes tiene un alto riesgo de recaída. Sentirse bien significa que el tratamiento funciona. La terapia, sobre todo la cognitivo-conductual, se suma al medicamento en la depresión moderada y grave y reduce las recaídas.

Depresión que en realidad es otra cosa

El hipotiroidismo, la falta de vitamina B12, la apnea del sueño y el consumo excesivo de alcohol pueden parecer depresión y no responden a los antidepresivos. Tampoco el trastorno bipolar, en el que un antidepresivo solo puede provocar manía; por eso, antes de empezar se pregunta si ha tenido períodos de ánimo inusualmente elevado. En los adultos mayores, el duelo y la depresión se confunden en ambas direcciones.

Cuando no puede esperar

Los pensamientos de no querer vivir o de hacerse daño necesitan atención el mismo día, no una cita de rutina. La línea 988 atiende por llamada o mensaje de texto a toda hora, también en español.

Para más información en español, consulte MedlinePlus: Depresión y la guía del Instituto Nacional de la Salud Mental (NIMH).

Si lleva más de dos meses con un antidepresivo sin una mejoría clara, o lo dejó por los efectos secundarios, pida una cita con su médico de atención primaria: hay más opciones que la primera. Le atendemos en español.

Preguntas frecuentes

Es común, y el plan ya lo tiene en cuenta. Aproximadamente un tercio de las personas logra la remisión con el primer medicamento. Una mejoría parcial a las cuatro semanas suele llevar a subir la dosis, y poca mejoría a las ocho semanas, a cambiar de medicamento o añadir otro. La mayoría encuentra un tratamiento eficaz en dos o tres ajustes.
Al menos de seis a doce meses después de la remisión en un primer episodio, y a menudo mucho más si los episodios se han repetido, porque dejarlo antes tiene un alto riesgo de recaída. Sentirse bien significa que el medicamento está funcionando, no que ya no se necesite, y cualquier suspensión se hace de forma gradual y planeada con su médico.
Son síntomas de suspensión, más comunes con medicamentos de acción corta como la venlafaxina y la paroxetina. El mareo, las sensaciones breves de corriente eléctrica, las náuseas y la irritabilidad aparecen uno o dos días después de una dosis olvidada y a menudo se confunden con el regreso de la depresión. Se quitan al reiniciar, y cualquier suspensión se hace poco a poco.
Sí. Un antidepresivo solo, en alguien con trastorno bipolar no diagnosticado, puede provocar un episodio de manía o mixto. Por eso, antes de empezar se pregunta si ha tenido períodos de energía muy alta, poca necesidad de dormir o conductas impulsivas, y una depresión que empeora una y otra vez con antidepresivos lleva a revisar el diagnóstico.

Esta información es educativa y no reemplaza la consulta con su médico. Si tiene síntomas o preguntas sobre su salud, hable con un profesional de la salud. En una emergencia, llame al 911.