El síndrome metabólico no es una sola enfermedad, sino un conjunto de problemas relacionados que aparecen juntos y multiplican el riesgo de enfermedad del corazón, derrame cerebral y diabetes tipo 2. Aproximadamente uno de cada tres adultos en Estados Unidos cumple los criterios, y muchos no lo saben. Sus cinco componentes son una cintura grande, la presión arterial alta, los triglicéridos altos, el colesterol HDL bajo y el azúcar en la sangre alta. Tienden a aparecer juntos porque comparten las mismas causas. Lo bueno es que funciona también al revés: tratar un componente suele mejorar los demás, y la diabetes y la enfermedad del corazón se pueden prevenir en gran medida.
Causas y factores de riesgo
La causa de fondo es la resistencia a la insulina: las células responden mal a la insulina y el páncreas tiene que producir más. Contribuyen:
- La grasa abdominal: la grasa alrededor de la cintura es más dañina que la que está en otras partes del cuerpo.
- La falta de actividad física: los músculos que casi no se usan responden menos a la insulina.
- La herencia y la edad: tener familiares con diabetes y la edad aumentan el riesgo.
- La alimentación: las bebidas azucaradas y los alimentos muy procesados favorecen el aumento de peso y la resistencia a la insulina.
- Dormir mal: la apnea obstructiva del sueño y dormir poco empeoran la resistencia a la insulina y la presión.
Diagnóstico
Se diagnostica síndrome metabólico cuando hay al menos tres de estos cinco criterios. No hacen falta los cinco, y cada componente adicional suma riesgo:
- Cintura grande: por lo general más de 40 pulgadas en los hombres o de 35 pulgadas en las mujeres.
- Triglicéridos altos: 150 mg/dL o más, o estar en tratamiento por triglicéridos altos.
- Colesterol HDL ("bueno") bajo: menos de 40 mg/dL en los hombres o de 50 mg/dL en las mujeres.
- Presión arterial alta: 130/85 mmHg o más, o estar en tratamiento por presión alta.
- Glucosa en ayunas alta: 100 mg/dL o más, el rango de la prediabetes.
Estas medidas se revisan en una consulta de rutina con análisis que se pueden hacer en nuestro laboratorio del consultorio.
Complicaciones
Sin tratamiento, el síndrome metabólico aumenta mucho el riesgo de enfermedades graves:
- Enfermedad cardiovascular: aproximadamente duplica el riesgo de enfermedad de las arterias coronarias y de derrame cerebral.
- Diabetes tipo 2: la resistencia a la insulina suele avanzar a diabetes en pocos años si nada cambia.
- Hígado graso: la grasa en el hígado puede causar inflamación y cicatrices.
También se asocia con la enfermedad renal crónica, la apnea del sueño y, en las mujeres, el síndrome de ovario poliquístico.
Tratamiento
Los cambios en el estilo de vida son la base del tratamiento y actúan sobre todos los componentes a la vez:
- Bajar de peso: perder entre un 5 % y un 10 % del peso mejora la presión, el azúcar, los triglicéridos y el HDL.
- Actividad regular: al menos 150 minutos por semana de ejercicio moderado mejoran directamente la respuesta a la insulina.
- Alimentación saludable para el corazón: un patrón de tipo mediterráneo, con verduras, granos integrales, pescado y aceite de oliva.
- No fumar: el tabaco empeora la resistencia a la insulina y el daño a los vasos sanguíneos.
- Medicamentos: cuando los cambios no bastan, las estatinas tratan el colesterol, los medicamentos para la presión protegen los vasos, la metformina mejora la resistencia a la insulina y los medicamentos GLP-1, como la semaglutida, ayudan con el peso y el azúcar.
El seguimiento importa tanto como el plan inicial: la presión, el peso, la glucosa en ayunas y los lípidos se revisan con regularidad para ajustar el tratamiento antes de que aparezcan complicaciones. Como el síndrome metabólico se desarrolla en silencio durante años, suele descubrirse en un chequeo de rutina.
Cómo convertir el diagnóstico en un plan
El síndrome metabólico es una señal de riesgo, no un síntoma, y por eso es fácil olvidarlo. Lo útil es una lista de tareas en orden de prioridad, porque los cinco componentes no pesan igual.
Primero, la presión y el colesterol LDL
Los componentes que causan infartos y derrames son la presión arterial y el colesterol. Con el diagnóstico de síndrome metabólico, el riesgo estimado a diez años sube lo suficiente como para que a menudo se recomiende una estatina con un LDL que en otra persona solo se vigilaría. La presión confirmada por encima de la meta con lecturas en casa se trata con medicamentos. Los triglicéridos bajan con menos azúcar y menos alcohol, y el HDL no es un objetivo de tratamiento con medicamentos.
Dónde encajan los medicamentos para bajar de peso
Bajar de peso mejora los cinco componentes. En personas con obesidad que no lo han logrado con dieta y actividad, la semaglutida o la liraglutida producen una pérdida suficiente para mejorar juntos la presión, los triglicéridos y la glucosa. La metformina tiene un papel más limitado, sobre todo cuando la glucosa en ayunas ya está en rango de prediabetes.
Lo que se busca después del diagnóstico
El hígado graso está presente en la mayoría de las personas con síndrome metabólico y no da síntomas hasta que hay cicatrices; un panel del hígado y una puntuación calculada con análisis de rutina deciden si hace falta un estudio de imagen. Los ronquidos fuertes o el sueño de día llevan a buscar la apnea del sueño. En las mujeres, las reglas irregulares o el exceso de vello sugieren síndrome de ovario poliquístico.
Ejercicio con el clima de Florida
Los 150 minutos semanales son difíciles de cumplir con el calor del verano, a menos que se hagan temprano o bajo techo: caminar a paso rápido antes de las ocho de la mañana, caminar en un centro comercial, ejercicios en la piscina y entrenamiento de fuerza dos veces por semana. El té dulce, las bebidas deportivas y los jugos de fruta son las mayores fuentes de azúcar escondida, y son lo primero que conviene quitar.
Qué medir y cuándo ya es diabetes
Medir la cintura, el peso y la presión en casa cada mes, y la glucosa en ayunas, la A1c y los lípidos cada seis a doce meses, basta para saber si el plan funciona. Una glucosa en ayunas de 126 mg/dL o una A1c de 6.5 % en dos ocasiones ya es diabetes, y el plan cambia.
Para más información en español, consulte MedlinePlus: Síndrome metabólico y la guía del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI).
Si le dijeron que tiene síndrome metabólico y salió con consejos pero sin un plan, pida una cita con nuestro equipo de atención primaria. Le atendemos en español.